El propósito del entrenamiento:

  1. Edificar en Cristo a los entrenantes y que crezcan en la vida de Cristo hasta la madurez—Ef. 4:15; Col. 1:28.

  2. Equipar a los entrenantes en las verdades divinas para que comprendan por experiencia la Palabra santa conforme a la revelación del Espíritu Santo—2 Ti. 3:16-17; 1 Ti. 2:4; 2 P. 3:18.

  3. Edificar y nutrir a los entrenantes en las distintas funciones espirituales, tales como: predicar el evangelio, nutrir a los nuevos creyentes, perfeccionar a los santos y edificar las iglesias locales mediante el profetizar, con miras a la consumación del Cuerpo de Cristo—Mt. 28:19; 1 Ts. 2:7; Ef. 4:12; 1 Co. 14:1.

La meta del entrenamiento:

  1. Alcanzar la cumbre de la revelación divina, la cual consiste en que: Dios se hizo hombre para que el hombre llegue a ser Dios en vida y naturaleza, pero no en la Deidad.

  2. Llegar a ser el Sion de hoy (los vencedores) en la Jerusalén de hoy (la iglesia)—Ap. 14:1.

  3. Alcanzar la realidad del Cuerpo de Cristo al llevar una vida configurada a la muerte Cristo en el poder de Su resurrección—Fil. 3:10.

Historia del ETCMx:
El Entrenamiento de Tiempo Completo de habla hispana comenzó en la primavera del 1999 en Anaheim como la sección de habla hispana del ETCA con 14 entrenantes de los cuales 11 se graduaron en el otoño del 2000 como los primeros en completar el programa de dos años del ETC de habla hispana. En la primavera del 2002, el entrenamiento fue trasladado a México como el Entrenamiento de Tiempo Completo en México, ETCMx, para servir a todos los santos de habla hispana en el recobro del Señor. Hasta el presente, muchos entrenantes han finalizado su programa de dos años incluyendo hermanos y hermanas de Colombia, Costa Rica, Cuba, España, Estados Unidos de América, Honduras, México y Puerto Rico.

El programa y calendario del entrenamiento:
Las clases están diseñadas en un currículo de dos años a manera de un ciclo en cuatro semestres de diecinueve semanas cada uno. No importa donde comience, al final del ciclo de dos años, habrá recibido todo el contenido. Al final de estos dos años el entrenante se gradúa. Se anima a todos a completar los dos años del entrenamiento. El semestre de otoño comienza la primera semana de agosto y el semestre de primavera comienza la segunda semana de febrero.

Las clases que se ofrecen:
La economía de Dios, La experiencia de Cristo como vida, El Espíritu, El evangelio y la manera ordenada por Dios, El Cuerpo de Cristo, El Dios Triuno y Su Palabra, La Nueva Jerusalén, Una vida de servicio, Lecciones sobre niños y estudiantes, El ministerio completo de Cristo, El Carácter y la clase del Hermano Witness Lee por vídeo.

LOS ENTRENANTES SON PERFECCIONADOS EN:

El ministerio
El entrenamiento ayuda a los santos a amar y apreciar el ministerio neotestamentario de Dios conforme a la enseñanza de los apóstoles. Al apreciar y asirse del ministerio, sumergirse y ser constituidos con éste, llegan a ser los que propagan la revelación divina.

La verdad
El estudio personal de la Palabra, así como asistir a las clases del entrenamiento le da al Señor una manera para constituir a los entrenantes no sólo con un entendimiento bíblico adecuado, sino con Su verdad —la verdad que alumbra y ancla su fe en el Señor Jesús, les imparte una visión espiritual, gobierna sus vida y los equipa para hablarle a otros acerca del Cristo que ven y aman.

La vida
Los entrenantes practican el vivir del Dios-hombre, edifican una relación y comunión personal, íntima y afectuosa con el Señor y experimentan el quebrantamiento de la cruz de Cristo para conocer el poder de Su resurrección. Además, aprenden a compenetrarse, coordinar y a ser edificados unos con otros, llevando el vivir del Dios-hombre para que se manifieste la realidad del Cuerpo de Cristo.

El servicio
Los entrenantes practican el servicio del evangelio en la comunidad, en las universidades y reuniones de niños en el vecindario. Se aprende a servir con otros en coordinación del Cuerpo, poner a un lado la independencia, y a tener comunión en unanimidad. Con el tiempo se desarrolla un anhelo por una vida de servir a Cristo a fin de ganar el honor de serle agradable.

El carácter
Una parte importante del entrenamiento es ayudar al entrenante a que edifique un carácter adecuado. En el entrenamiento se provee un entorno único donde el carácter, incluyendo la manera de ser y los hábitos, son tocados y renovados para que el entrenante sea una persona que exprese los atributos divinos; se aprende cuáles son las virtudes que debe tener un ser humano adecuado.

La consagración
Los entrenantes son equipados para responder al llamado del Señor, para ser los vencedores de hoy (Ap. 2—3), al ser atraídos por el Cordero y al ser enviados por los siete Espíritus, pagando el precio para edificar el Cuerpo de Cristo.

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Lo que un siervo del Señor debe saber:
“A Dios le interesa más lo que somos que lo que hacemos.
La única obra genuina es el desbordamiento de vida.
El servicio de más provecho es simplemente aquel 
en el que los creyentes viven a Cristo.
Darse a sí mismo a Dios, no a fin de obrar para Dios, 
sino para permitir que Él obre.
Todo aquel que no permite que Dios obre, no puede obrar para Dios”.
Hermano Watchman Nee

Las virtudes de aquel que sirve al Señor:
“Amor extraordinario, comprensión ilimitada,
fidelidad incomparable, humildad absoluta,
suma pureza, santidad y justicia supremas,
resplandor y rectitud”.
Hermano Witness Lee
 

 


Si paso por este entrenamiento
 y no aprendo a coordinar
con los demás miembros
del Cuerpo de Cristo,
y a tener comunión 
con ellos,
entonces salgo con
gran carencia...
LM, República Dominicana


Me parecía que pasar 
dos años en el entrenamiento de tiempo
 completo era una eternidad:
 ahora, son sólo el principio.
Cuando mi hermano y yo
terminamos juntos la
universidad estábamos
preparados para ir al
 entrenamiento. 
Yo estaba
contenta, pues he amado
al Señor desde pequeña.
Mi hermano siempre supo que estaría los cuatro términos.
Yo no. Para mí eso era
mucho tiempo...
MS, México


Él no necesita mi esfuerzo
por querer agradarlo,
no quiere que
perfeccione mi ser caído;
 sino que lo único
 que espera de mí,
es que permita que Él sea mi vivir y mi todo
a través de fortalecer
mi unión orgánica con Él.
CK, Argentina


Le doy gracias al Señor
que me ha llamado 
y que tuve la oportunidad
de responder al llamado
de ser entrenado
en el ETCMx.
Sé que este tiempo es
una tremenda oportunidad de ser edificado
espiritual y humanamente,
buscando al Señor y Sus
intereses en la tierra.
SG, México


Aquí en el entrenamiento
de tiempo completo
estoy aprendiendo a
 tocar al Señor
en las mañanas. 
Tener un tiempo con Él
 me aviva 
y suministra vida. 
Cada mañana me he
ejercitado para ir al
 Señor y abrirme a Él 
y siento que algo de Él 
se ha infundido en mi en
todo este tiempo.
Cuando voy a Su
persona, Su luz me alumbra, y ese
 alumbrar me ha dejado ver cuanto le necesito, 
y cuanto necesito
abrirme a Él
para que Él me llene.
NM, Colombia

 

Muchos piensan que
el entrenamiento
recalca adquirir puros
conocimientos bíblicos.
Pero en realidad 
no es así.
Un aspecto del
entrenamiento
que ha sido de mucho beneficio para mí es 
la importancia de
tener un carácter apropiado.
La ganancia de las riquezas
espirituales y disfrute
con el Señor dependen
de un buen carácter.
HO, Puerto RIco

 

© Derechos reservados, 2004, ETCMx, Tlalnepantla, México

 

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