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Beatriz Parra,
Santa Cruz, Bolivia, S.A.
Al venir al ETCMx, un querido hermano me dijo: "vas a amar más
al Señor". Tales palabras quedaron haciendo eco en mí. Yo
amaba al Señor ya, entonces, ¿por qué me dijo que iba a
amarlo? No lo comprendía. Con la ayuda de este tiempo en el
entrenamiento puedo ver que el Señor desea que le amemos a un
nivel más elevado, le amemos hasta estar enamorados de Él. Así
como Él está enamorado de nosotros. Por la misericordia del
Señor puedo testificar que el entrenamiento me ha ayudado a
amarle, ahora le amo más. Aquí en este ambiente, el Señor me
ha provisto con las circunstancias necesarias para atraerme
hacia Él y las oportunidades para correr en pos de Él junto
con todos mis compañeros entrenantes. Amar al Señor de esta
manera da sentido verdadero a nuestra vida y a la vida de
iglesia, sabiendo que Él esta impartiéndose en nosotros hasta
obtener Su morada mutua y corporativa: la Nueva Jerusalén.
(Entrenante en su tercer semestre,
primavera 2004)
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