David Shoup, San Luis Potosí, México.
Muchas veces había escuchado que el entrenamiento de tiempo completo era el mejor lugar donde un joven graduado de la universidad podía estar, entonces me dije a mí mismo: “yo tengo que ir a este entrenamiento”. Cuando llegué, al principio pensé que era como volver a entrar a la universidad. Pero la realidad es que entré en una esfera muy maravillosa donde  hermanos de varias nacionalidades disfrutan del Señor Jesús. Aquí estoy recibiendo ayuda en cuanto a tocar más al Señor y ejercitar mi espíritu día a día, y estoy experimentando ver cuán necesario es que leamos la Biblia. Al leer la Biblia, tengo un tiempo íntimo de oración con Él.

Una de las cosas que hacemos es ir al recinto universitario a conocer jóvenes y hablarles del Señor Jesús y esto para mí es una experiencia nueva, ya que nunca había estado en una universidad hablando del Señor y puedo ver que hay muchos jóvenes como nosotros que necesitan y están abiertos a escuchar la Palabra del Señor.

No sé cómo explicar qué precioso es estar en este lugar. Todas la clases son tan disfrutables, cada día son diferentes y frescos y uno siempre entra en su espíritu cuando se nos habla de palabra, cuando los maestros, que vienen de varias partes del mundo, nos alientan a amar más al Señor, disfrutarlo más, tomarlo cada día como nuestro todo. Al servir con otros hermanos también se aprende a coordinar con otros; esto es básico en el servicio de la vida de la iglesia. Ahora puedo decir que estar en el entrenamiento de tiempo completo es el mejor lugar donde un joven graduado de la universidad puede venir y realmente el entrenamiento hace la diferencia.

(Entrenante en su primer semestre, otoño 2004)

 

 

 
 
 

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