Dina Samaniego, Tijuana,México
Es una misericordia estar en este lugar donde recibimos las herramientas para vivir una vida cristiana normal. Después de un año de entrenamiento, he sido muy ayudada a valorar el pasar un tiempo a solas con mi amado Señor Jesús. La verdad, el servicio, el evangelio y el carácter no servirían de nada si nuestro día no comienza con un avivamiento personal con el Señor. Todo lo demás depende de cuánta vida obtenemos al pasar tiempo con el Señor, absorbiéndole, amándole y abriendo todo nuestro ser a Él, para que Él vuelva a vivir por medio de nosotros. Es así como se puede llevar la vida de entrenamiento. De otra manera este lugar sólo sería un seminario bíblico sin Cristo como su contenido.

(Entrenante en su tercer semestre, primavera 2004)

 

 

 
 
 

© Derechos reservados, 2004, ETCMx, Tlalnepantla, México