Enrique Quiroz, Berkeley, California, E.U.A.
Aprecio mucho que estoy en el ETCMx y alabo al Señor por ello. Las experiencias que he tenido hasta ahora han sido hermosas. Una de ellas es que he visto más de la economía de Dios, y el deseo de su corazón. Realmente Dios desea que el hombre le tome como su vida en todo para que Dios sea formado en el hombre y así llegue a ser su expresión en Su Cuerpo y traer al Señor de regreso. En mi tiempo de evangelio lo he disfrutado mucho porque puedo ver y experimentar el amor de Dios que tiene para los no creyentes. Sin duda alguna, es el propio Dios que lleva a las personas a recibirle y bautizarse. Pude entender que esta obra no es humana. Es maravilloso poder llevar este evangelio a los pecadores. Otra de mis experiencias es que mi carácter esta siendo transformado y edificado. En este entrenamiento hay muchas reglas y ordenanzas, pero todas ellas es con un propósito, para que mi carácter sea formado y adecuado. Para manejar los asuntos del Señor, si yo no tengo un carácter adecuado para ser ordenado y limpio. Si no puedo limpiar mi cuarto y ordenar mis cosas personales, cumplir con el horario establecido, con las tareas de servicio, mi tiempo de estudio, aún mi tiempo de descanso, no podré el día de mañana manejar los asuntos del Señor. Parecen ser cosas muy pequeñas pero tienen mucho significado y un propósito: que mi carácter sea edificado y apropiado para la economía de Dios.

(Entrenante en su primer semestre, primavera 2004)

 

 

 
 
 

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