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Limarie
Gabriel, San Juan, Puerto Rico
Por la misericordia y fidelidad para conmigo es que me encuentro
en mi último término del entrenamiento de tiempo
completo. Las experiencias que me ha ofrecido el entrenamiento
tanto en la verdad, la vida, el servicio y el carácter
son las experiencias que necesito para crecer un poco más
en vida, con miras a que la vida que está en mí
pudiera crecer un poco más y se forjara más en
mí. Claro que el estar aquí por dos años
y terminar, no es el final de algo, si no el principio de esta
larga carrera que tenemos por delante que ciertamente la recompensa
será la corona de la vida. En mi experiencia yo sólo
venía al entrenamiento por un solo término, pero
al transcurrir el tiempo y ser alumbrada por la Palabra en cada
una de las clases, en el servicio, aun en el vivir corporativo;
pero lo más importante por el cuidado tierno del Señor
para conmigo fue lo que me cautivó y me hizo terminar
el entrenamiento. Ciertamente se sacrifican muchas cosas, pero
eso no es nada comparado a la recompensa de ganarlo a Él.
Muchos consideran esto un desperdicio de tiempo, pero aquellos
que como nosotros amamos al Señor, no lo consideramos
un desperdicio porque le amamos. "Durante los veinte siglos
pasados, miles de vidas preciosas, tesoros del corazón...
han sido "desperdiciados" en el Señor Jesús.
Aquellos que como yo, lo aman así, lo encontramos digno
de ser amado...
(Entrenante en su cuarto semestre,
primavera 2004)
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