Mairen-Eunice Hernández, Anaheim, California, E.U.A.
En los últimos dos años he aprendido a conocer a "mi" Dios, ya que desde mi niñez había seguido al Dios de mis padres. Antes era muy fácil caminar en esta vida confiando que las decisiones de mis padres eran dirigidas por Dios. En el entrenamiento de tiempo completo estoy aprendiendo las prácticas de vida necesarias para indagar lo que hay en el corazón de mi Dios. Poco a poco, en especial durante el tiempo de oración en las tardes, Él infunde Sus deseos en mi corazón y quita todo lo que no es conforme a Él. Es mi anhelo que de esta manera Él no se avergüence de llamarse el Dios de Mairen Eunice. (He. 11:16)

(Entrenante en su cuarto semestre, primavera 2004)

 

 

 
 
 

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