Miguel Muñoz, Humacao, Puerto Rico.

Doy gracias al Señor porque existe un lugar donde puedo conocer más a mi Dios y ser lleno de Él. ¡El ETCMx! Recibí al Señor Jesús a los 17 años de edad mientras cursaba mis estudios universitarios. Desde entonces mi mayor interés ha sido conocer más al Señor Jesús. Ya estando en la vida de iglesia, sentí el deseo de ser constituido con la palabra de Dios y ser entrenado para Su servicio. Entonces llegué al entrenamiento de tiempo completo donde estoy en una atmósfera en la cual puedo ser constituido con la palabra del Señor. En el entrenamiento, mi amor por Dios ha aumentado, he podido desarrollar una relación personal con mi querido Amado, y he podido entrar en las verdades de Su Palabra de manera personal y viviente. ¡Esto es maravilloso! Otra cosa: cada día el entrenamiento está lleno de experiencias nuevas en Su Cuerpo para ser edificado junto con otros de muchos países de habla hispana. Todas las clases que tomamos están llenas de luz y de verdad.

También he sido ayudado a ver que necesito edificar mi carácter; si mi carácter no es adecuado, mi servicio no es adecuado. ¡Este entrenamiento es tan completo! Mi vida le pertenece a Dios y todo servicio que realice debo hacerlo consciente de que es para el Rey de Reyes. Dios necesita de personas que estén dispuestas a dar sus vidas para Su propósito y cumplan con el deseo de Su corazón. Quiero testificar que no anhelo ninguna otra cosa que cumplir el deseo de Su corazón. Agradezco tanto al Señor que hoy existe un lugar en la tierra donde muchos jóvenes podemos ser entrenados para esto y, ¡yo estoy aquí! Tal vez la gente piense que lo que estamos haciendo es un desperdicio, pero sólo Él es digno de que lo amemos así.

(Entrenante en su primer semestre, otoño 2004)

 

 

 
 
 

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