Raúl Martínez, Tijuana, México
Antes de ir al ETCMx mi carácter era deficiente en mi vida diaria. Yo me comparo como un árbol que tenía muchas ramas, pero el entrenamiento me está podando. No me había dado cuenta de cuán importante es tener un carácter apropiado. La única forma de poder servir al Señor es teniendo un carácter adecuado. En mi clase del carácter he recibido una visión más amplia y me di cuenta de mi escasez. Gracias al Señor y por Su misericordia estoy en el entrenamiento siendo perfeccionado para ser un vaso útil a mi Amo.

(Entrenante en su primer semestre, primavera 2004)

 

 

 
 
 

© Derechos reservados, 2004, ETCMx, Tlalnepantla, México