![]() |
Ruben Sanjuán, Guadalajara, México
Vine al entrenamiento con poco tiempo en la vida de iglesia, así
que antes de entrar
al entrenamiento venía preparado con la
disposición de aprender de la Biblia y conocer más al Señor para
servirle. Cuando llegué, me di cuenta que no basta sólo con tener
la disposición y amar al Señor para servir, sino que es un asunto
que va más allá. El entrenamiento proporciona a todos los
entrenantes una atmósfera donde casi todas nuestras faltas son
expuestas a la luz. En mi experiencia, me di cuenta que uno de las
áreas donde he sido alumbrado es
en mi hablar suelto. Al principio,
cuando llegué, muchas veces hablaba sólo por hablar algo sin
ningún sentido. Pero simplemente por el hecho de tocar al Señor
cada mañana y estar en continua comunión con los demás miembros
del Cuerpo todo el día, he notado un cambio significativo en mi
manera de expresarme y hablar. Simplemente con disfrutar al Señor,
vivir en una atmósfera donde la centralidad y el punto de atención
es Cristo, Él con su vida te va transformando de una manera
orgánica esto es poco a poco. La vida del Señor en nosotros y el
experimentarlo diariamente sin ninguna otra distracción es lo que
hace la diferencia. |
|
||||||
|
© Derechos reservados, 2004, ETCMx, Tlalnepantla, México |
||||||||