Todos
los que Dios llamó para que llevaran a cabo Su mover actual
eran jóvenes. Dios llama jóvenes para que lleven a cabo Su mover
porque, por lo general, ellos no están muy arraigados, establecidos
ni ocupados. Dios no llama a los que están arraigados, establecidos
y ocupados porque cuando Él llama a alguien, quiere hacer algo
nuevo. Llama a alguien porque tiene el deseo de cambiar la era, de
hacer algo nuevo y revolucionario.
¿Piensa usted
que Dios está satisfecho con la situación actual? ¿No cree que el
sistema religioso actual es muy viejo? ¿No cree que Dios espera la
oportunidad de hacer algo nuevo, de hacer un cambio, de cambiar la
era? Lo que consta en las Escrituras nos muestra muchos cambios. La
historia cambió con Noé, con Abraham, con Moisés, con David y con
Isaías. Después hubo un gran cambio con Juan el Bautista.
Finalmente el cambio más grande en la historia de la humanidad fue
logrado por un joven llamado Jesús, cuando éste tenía treinta años.
Después el Señor fue adelante en Su ministerio celestial con los
apóstoles.
A través de
la historia de la iglesia vemos cómo el Señor levantó a jóvenes
que cambiaran la era. El Señor levantó a Martin Lutero durante la
reforma para sacar a la humanidad de la edad media. Esto constitiuyó
un cambio de era. Dios siempre hace algo nuevo, siempre avanza. En términos
generales, Dios imparte algo nuevo mediante los jóvenes. Martín
Lutero era joven cuando el Señor le llamó y empezó a tener una
relación con él. Zinzerdorf era joven cuando el Señor le cautivó,
y también lo era John Nelson Darby, el líder de las Asambleas de
los Hermanos. John Wesley, Charles Wesley y George Whitefield también
eran jóvnes cuando el Señor los llamó. Los misioneros que el Señor
usó en la hisoria de la iglesia para evangelizar el mundo, tales
como Hudson Taylor, William Carey y David Livinsgton, fueron
llamados por el Señor cuando todavía eran jóvenes.
(Porciones
tomadas del libro Un joven en el plan de Dios, LSM número de
catálogo #16-009-002)